Un penal conseguido y marcado por el portugués Cristiano Ronaldo en el minuto 90 determinó ayer el empate 1-1 de un gris Juventus de Turín contra el Milan en "San Siro", en la ida de las semifinales de la Copa Italia.
El decimoctavo gol en los últimos catorce partidos de Cristiano matizó una prestación insuficiente del Juventus ante un Milan agresivo, que se había adelantado gracias al croata Ante Rebic.
En un "San Siro" repleto, el Milan arrancó con gran agresividad. En los primeros cinco minutos, el sueco Zlatan Ibrahimovic, con un cabezazo alto, el marfileño Frank Kessie, con un derechazo fuera por poco, y Rebic, con un remate despejado por Gianluigi Buffon, asustaron a un Juventus poco brillante.
El argentino Paulo Dybala fue el más activo, bajó su posición para recoger el balón y dar ritmo a su equipo, pero fue el Milan quien más buscó la ventaja y la consiguió a la hora de juego, tras toparse repetidamente con unas buenas paradas de Buffon.
