Sergio Ramos, capitán del Real Madrid, fue la novedad en el entrenamiento de ayer del conjunto madridista en su ciudad deportiva, al volver a la dinámica de grupo recuperado de un esguince de tobillo, mientras que el galés Gareth Bale no saltó al césped y trabajó en el interior de las instalaciones.
Guarda silencio el Real Madrid sobre las molestias en un tobillo de Bale que le impidieron acabar en Salamanca el partido de Copa del Rey ante Unionistas, después de romper su racha sin marcar de 143 días. Al extremo galés se le han realizado unas pruebas médicas y el club informa que trabajó en el interior de las instalaciones. Nuevamente será baja en Valladolid.
La plantilla madridista completó su segundo entrenamiento de preparación del encuentro liguero que disputa el domingo en Pucela. Lo hizo sin los lesionados Marco Asensio y el belga Eden Hazard, que cada día dan un paso adelante hacia su total recuperación.
