Dos días después de su quinto empate en los últimos siete partidos oficiales, la Liga de Campeones sitúa de nuevo al Atlético de Madrid ante la reacción o la recaída, sin términos medios, como el favorito contra el Bayer Leverkusen en el “Wanda Metropolitano”, pero también sin Joao Félix, sin la fiabilidad del pasado y con el estilo a debate entre los altibajos.
Dos victorias en ocho encuentros. Son los números recientes del conjunto rojiblanco, que ni en casa ni fuera funciona con la regularidad que se esperaba por su plantilla, por su ambición, por su pretemporada o incluso por su inicio del curso, cuando comenzó con tres triunfos y un liderato de la Liga hoy por hoy ajeno.
Las dudas rodean ahora al Atlético, más aún después del 1-1 con el Valencia. Solo ha ganado dos partidos desde principios de septiembre. Uno en la Liga, con el 0-2 al Mallorca, y otro en la Liga de Campeones, con el 0-2 con el que doblegó al Lokomotiv para compartir la cima del grupo con el Juventus, ambos con 4 puntos.
