Una victoria del alemán Alexander Zverev ante el canadiense Milos Raonic, por 6-4, 3-6 y 10-4, dio a la selección europea los puntos que necesitaba para proclamarse ayer campeona de la Copa Laver, el duelo anual Europa-Resto del Mundo, que los del Viejo Continente han ganado en sus tres ediciones.
Sin el español Rafael Nadal, que ayer se retiró a última hora del torneo por lesión en su muñeca izquierda y no pudo disputar los dos partidos para los que había sido convocado, los europeos perdieron los dos primeros duelos del día, dando esperanzas de victoria al combinado mundial, pero solo fue una ilusión.
Al finalizar los distintos partidos, el marcador final quedó en 13-11 en favor de la selección europea, un resultado más igualado que en Praga 2017, cuando los europeos firmaron un 15-9, y en Chicago 2018, que finalizó con 13-8 otra vez para Europa.
