Silencioso y sin armar demasiado ruido, el japonés Kei Nishikori afronta la segunda semana de Wimbledon como uno de los tres jugadores que no ha cedido un solo set en el torneo, y respaldado además por sus 400 victorias en el Grand Slam.
El tenista de Shimane sumó esta cifra al vencer al estadounidense Steve Johnson en la tercera ronda y se asoma ahora a los octavos por cuarta vez, para medirse al kazajo Mihail Kukushkin, en busca de sus segundos cuartos consecutivos en el tercer grande de la temporada.
Solo el español Roberto Bautista, el canadiense Milos Raonic y Nishikori han logrado adentrase en la segunda semana de Wimbledon inmaculados, sin ceder una sola manga.
Sin disputar un torneo previo sobre hierba para proteger su codo derecho, y tras darse de baja en Halle por esta circunstancia, "mi codo no está al cien por cien", dijo, Kei compitió en la exhibición de Hurlingham, donde incluso se atrevió a hacer un saque de "cuchara", como su entrenador Michael Chang hizo contra el checo Ivan Lendl en Roland Garros en 1989.
