La selección peruana comenzó ayer, viernes, a preparar la final de la Copa América contra Brasil con una práctica bajo un aguacero en el centro de entrenamientos de Fluminense, donde estuvieron los lesionados Edison Flores y André Carrillo.
La intensa lluvia que recibió el jueves a Perú a su llegada a la "Cidade Maravilhosa" procedente de Porto Alegre, donde ganó el miércoles la semifinal a Chile por 0-3 continuó y se acrecentó ayer, con intervalos torrenciales cuando el equipo blanquirrojo saltó al césped, con bastante retraso sobre el horario previsto.
La selección que dirige el argentino Ricardo Gareca acabó el duelo ante Chile con dos jugadores lesionados, los extremos Edison Flores y André Carrillo.
Flores, que ayer se sometió a una resonancia magnética por un golpe en el tobillo derecho, hizo una parte del entrenamiento diferenciado, pero estará listo para la final del Maracaná.
