Estados Unidos mostró en París por qué está considerado el mejor equipo del mundo de fútbol femenino en un vibrante duelo frente a Francia en el que impuso su calidad y la contundencia de una de sus jugadoras más emblemáticas, Megan Rapinoe, para pasar a semifinales del Mundial (0-2).
Era uno de los partidos más esperados del torneo y no defraudó. Las estadounidenses impusieron su juego de transición y se mostraron más sólidas en la retaguardia que durante el resto del torneo.
El tempranero gol de Rapinoe en el minuto 5, tras el saque de una falta lateral junto al área que se coló en la portería entre un bosque de piernas, condicionó el resto del primer tiempo.
Cuando mejor se encontraba Francia en el segundo tiempo , llegó el balde de agua fría con el segundo gol de Rapinoe, que remachó una pelota que había quedado en medio del área tras un centro hacia atrás de Heath.
