El inglés Lewis Hamilton (Mercedes) reforzó su liderato en el Mundial de Fórmula Uno al ganar ayer el Gran Premio de Canadá, que acabó con polémica debido a la sanción de cinco segundos impuesta al alemán Sebastian Vettel (Ferrari), que cruzó primero la meta y perdió, por ese motivo, el triunfo en Montreal.
Vettel había arrancado primero, después de haber firmado el sábado su quincuagésima sexta primera posición en F1, por delante de Hamilton, y lideró durante casi la totalidad un Gran Premio, cuya victoria se le escapó en la cuadragésima octava de las 70 vueltas que se dieron al circuito Gilles Villeneuve.
“Seb” se pasó de frenada en la salida de la tercera curva, presionado por Lewis, y retornó a pista de forma antirreglamentaria y obstaculizando al inglés. Los comisarios lo sancionaron con los cinco segundos que le costaron el triunfo.
Hamilton, que admitió que ésta no es la mejor manera de ganar una carrera y que apuntó en la ceremonia del podio, en la que parte del público decidió abuchearlo, que, en cualquiera de los casos, él no había tomado la decisión.
