El brasileño Fluminense avanzó ayer, miércoles, a octavos de final de la Copa Sudamericana pese a caer derrotado 1-0 por Atlético Nacional en Medellín, gracias a la goleada obtenida en el partido de ida en Río de Janeiro.
El tricolor brasileño, que jugó ayer de blanco, supo aprovechar la ventaja que obtuvo en su casa, donde derrotó 4-1 a su rival, por lo que ahora se medirá con el Peñarol uruguayo, que dejó en el camino al también colombiano Deportivo Cali.
En los 90 minutos, el club dirigido por Fernando Diniz se defendió de los constantes ataques que lanzó Nacional y se concentró en jugadas de contraataque, que no fueron fructíferas para conservar la ventaja de la serie.
Nacional, que jugó urgido por una victoria de por lo menos tres goles, se quedó corto en su ofensiva y la victoria por la mínima diferencia no le alcanzó para mantenerse vivo en el torneo.
