El alemán Alexander Zverev, primer favorito, logró ayer, sábado, en Ginebra su primer título de la temporada tras imponerse, en una final épica y plagada de alternativas, al chileno Nicolás Jarry, que tuvo dos puntos de partido pero que se volvió a quedarse a las puertas de estrenar su palmarés.
Fue una final intensa, igualada, con opciones para ambos y alterada por la meteorología, que obligó a dos largas interrupciones. El germano, quinto jugador del mundo, venció por 6-3, 3-6, y 7-6 (8) después de dos horas y 37 minutos.
Zverev, que en vísperas del inicio de Roland Garros pretende encontrar la estabilidad en un año plagado de dudas, sin éxito alguno hasta este torneo, se tomó la revancha ante el chileno, con el que había perdido hace unas semanas, en los dieciseisavos de final del torneo de Barcelona.
