Mientras el árbitro Víctor Hugo Hurtado era sacado en una camilla y subido a la ambulancia, el jugador de Oriente Petrolero, Julio César Pérez, corrió desde donde estaba, logró treparse al motorizado para acompañar al juez. “Sentí la necesidad de ir a orar por él; el Señor se lo quiso llevar”, dijo el jugador poco después del partido.
La reacción de Pérez fue inmediata y llamó la atención de quienes estaban en el estadio Municipal de El Alto.
