Leganés, con la salvación casi cerrada tras sumar 40 puntos, busca la victoria que le permita redondear su temporada y mantener vivo el complicado sueño de alcanzar competición europea, ante un Real Madrid imprevisible sin carácter competitivo que cuenta los partidos para el final.
Todo tiene sabor a castigo en el final de una temporada para el olvido del Real Madrid. Jugar un lunes, cuatro años y medio después, con el único aliciente de pelear por la segunda plaza con un Atlético de Madrid que ganó su partido, provoca que solo el amor propio de los futbolistas madridistas se ponga en juego en Butarque, estadio donde siempre ganaron hasta que este curso cayeron en Copa del Rey en un choque condicionado por el resultado a favor de la ida.
Ochos días sin competir. Una semana larguísima de entrenamientos en la ciudad deportiva de Valdebebas que dejó la recuperación total de un Dani Carvajal listo para su regreso tras mes y medio de baja, pero la baja de Sergio Ramos por un problema de sóleo.
