Atlético de Madrid encadenó su tercer triunfo desde las paradas en el primer tiempo de Jan Oblak, el protagonismo de Antoine Griezmann y el penal transformado por el internacional francés, que firmó un sufrido triunfo ante un Espanyol competitivo, pero con seis derrotas seguidas (1-0).
Mientras mantiene su persecución del Barcelona y mientras el futuro de Lucas, en la grada por lesión, y el Bayern sobrevolaban el ambiente, igual que el homenaje previsto para Gabi, el capitán de los siete títulos de Simeone, el Atlético mantiene pendiente la renovación de Oblak, cuya transcendencia en el equipo sólo es equiparable, si acaso, a los goles de Griezmann.
El mejor portero del mundo y el delantero francés también fueron los mejores del partido.
