Brasil calentó ayer los motores para el Gran Premio de Fórmula Uno con un acto en la ciudad de Río de Janeiro, en la que participó el expiloto de la máxima categoría del automovilismo Felipe Massa.
El brasileño, expiloto de Sauber, Ferrari y Williams, dirigió un monoplaza en el barrio de Botafogo, en la zona sur de Río de Janeiro, con el objetivo de promover el Gran Premio de Brasil, que comienza el próximo fin de semana en el circuito de Interlagos, en San Pablo.
Tras abandonar la Fórmula Uno, Massa, quien obtuvo 11 victorias y 41 podios a lo largo de su carrera, inició su participación en Fórmula E con el equipo Venturi, pero ayer pudo pilotar de nuevo un coche de su antigua categoría.
"La emoción es muy grande, la de pilotar un coche de Fórmula Uno en Río de Janeiro, es una emoción que se transmite a las personas. La pista está medio resbaladiza, medio llena de arena, pero sin duda es emocionante ese ruido de Fórmula Uno", dijo Massa en una entrevista a la televisión Globo.
