Real Madrid recibe con rotaciones y sintiendo la ilusión de su afición por la gran imagen dejada ante Roma en el debut en Liga de Campeones, a un Espanyol instalado en su mejor versión en un buen inicio de curso, que desafía a sus malos números tras 22 años sin ganar en el “Bernabéu”.
El estreno en Liga de Campeones dejó tan buenas sensaciones que con rapidez se olvidó por el madridismo el primer traspié liguero con el empate en San Mamés que bajó del liderato compartido a Real Madrid. El buen fútbol mostrado por el equipo de Julen Lopetegui y el compromiso de todos sus jugadores ante el Roma, han instalado la ilusión en una afición que ha superad con rapidez el adiós de Cristiano Ronaldo.
Advierte Lopetegui de que sin apenas tiempo para descansar, llega al "Bernabéu" el rival más difícil en lo que va de curso. Sitúa a Espanyol por encima incluso de un semifinalista de la última edición de Champions como Roma, para advertir a sus jugadores sobre el peligro de relajarse y no poner la misma intensidad que en el estreno europeo.
