EFE• Madrid/París.- Atlético de Madrid retoma desde hoy martes su obsesión, la Liga de Campeones, contra Mónaco y contra su pasado frente al colombiano Radamel Falcao, su goleador hace un lustro; la decepción de hace un año, eliminado en la fase de grupos, y, sobre todo, el dolor de las últimas dos finales perdidas.
Es el único título y la única competición que aún se le resiste al equipo rojiblanco, campeón de todo los demás alguna vez en su historia, y a Diego Simeone, que ha conquistado una Liga, una Copa del Rey, dos Ligas Europa, dos Supercopas de Europa y otra de España al frente del Atlético. Todos los torneos... menos la Champions.
Es un anhelo para el conjunto madrileño desde hace mucho tiempo, desde la final perdida de la Copa de Europa 1974 contra Bayern Múnich en el estadio Heysel de Bruselas.
Pero incluso lo es más aún desde hace cuatro años, desde aquel cruel desenlace de la final que disputó contra el equipo de Real Madrid en Lisboa, con el 1-1 de Sergio Ramos en el minuto 93 y con el 4-1 de una prórroga a la que llegó exhausto.
