El egipcio Mohamed Salah y el brasileño Roberto Firmino castigaron ayer los errores de la defensa de Manchester City y dieron a Liverpool una victoria (1-2) que lo clasifica para semifinales de la Liga de Campeones por primera vez desde 2008.
Los hombres de Jürgen Klopp, en un ejercicio de eficacia, resistieron un asedio en el primer tiempo y, en una excelsa segunda mitad, acabaron con las esperanzas de un City que había arrancado el choque de forma inmejorable, con un gol a los dos minutos de Gabriel Jesús, y que se vio perjudicado por una decisión del árbitro, el español Mateu Lahoz, quien le anuló un gol legal al filo del descanso.
Los azules ya habían ganado esta temporada al Liverpool por 5-0 y aspiraban a convertirse en el tercer equipo en la historia de la "Champions" en darle la vuelta a una desventaja de tres goles, tras el Deportivo contra el Milán en 2003/2004, pero al final no lograron su cometido.
