Manchester City no se dejó sorprender ayer martes y, tras imponerse a domicilio al modesto Bristol City por 2-3 en el partido de vuelta de semifinales de la Copa de Liga, selló su pase a la final y ya espera al ganador de la eliminatoria entre Arsenal y Chelsea.
Con un marcador global de 3-5 (2-1 en la ida y 2-3 en la vuelta), el líder de la Premier League logró el ansiado pase a la primera final de la temporada, la primera de Pep Guardiola desde su llegada al club.
El tanto del argentino Sergio Agüero en el minuto 92 en el partido de ida dejó la eliminatoria prácticamente encarrilada, pero, pese a ello, Guardiola no quiso sorpresas y salió de inicio con un “once” competitivo, con solo dos cambios con respecto al equipo que derrotó hace tres días al Newcastle United (3-1).
El chileno Claudio Bravo, portero habitual en la Copa de la Liga, ocupó el puesto de Ederson, mientras que Bernardo Silva ingresó en lugar de Raheem Sterling. Agüero volvió a liderar el ataque, flanqueado por De Bruyne, Sané y los “Silvas” -Bernardo y David-.
