El peruano Gerardo Injoque cumplirá uno de sus sueños cuando se mida, junto a la tripulación del "Garmin", con estrellas mundiales de la navegación, en la mítica regata australiana entre las ciudades de Sídney y Hobart.
"Es intimidante", dijo en una entrevista con Efe este consultor financiero de 41 años sobre la regata, que conoció a través de libros y que se caracteriza "por tener un clima bastante adverso en el estrecho de Bass", que separa Australia de la isla de Tasmania.
La regata, de unos 1.170 kilómetros, cuenta con una historia trágica cuando el 27 de diciembre de 1998 seis navegantes murieron y cinco barcos naufragaron a causa de un fuerte temporal que obligó a rescatar a 55 marineros en un inmenso operativo civil y militar.
Pese a ello el navegante dijo que "definitivamente es un sueño, es como la cereza en la tarta de este viaje de circunnavegación que estoy haciendo", sobre su participación en la regata que forma parte de un proyecto de mayor envergadura.
