Sevilla arrancó un empate en Eslovenia ante el Maribor (1-1), resultado que le valía para matemáticamente ser segundo del grupo E y pasar a los octavos de la Liga de Campeones.
El conjunto andaluz se vio sorprendido en la primera parte con un tanto a los diez minutos del brasileño Marcos Tavares y estuvo muy atrancado en las labores de crear peligro, pero en la segunda mitad apretó algo más y otro brasileño, Paulo Herique Ganso, que había salido en ese período, logró el empate definitivo.
