Mile Jedinak, el capitán “aussie”, logró un triplete a balón parado que acabó con el sueño de Honduras (3-1) en la vuelta de la repesca intercontinental y clasificó a Australia para el Mundial de Rusia 2018.
El fornido centrocampista local desniveló una eliminatoria que al final se llevó el equipo que mostró más ambición ofensiva en esta confrontación, aunque le acompañó la suerte en el primer tanto -su lanzamiento de falta rozó en el costado de Henry Figueroa- y la polémica en el segundo -un penal de Bryan Acosta muy protestado-.
En el tercer tanto, con todo decidido y definido, la pena máxima fue indiscutible porque la falta de Jerry Palacios sobre Robbie Kruse fue clara. Jedinak de nuevo se mostró infalible.
Honduras, que se había defendido con mucho orden y eficacia en la primera mitad, trató de revertir la situación en el segundo tiempo, pero no pudo.
