El tenista suizo Roger Federer, número dos del mundo, venció ayer por 4-6, 7-6 (6) y “match tie-break” (11-9) al australiano Nick Kyrgios (20. ATP), y consiguió el último punto para proclamar a Europa vencedora de la primera edición de la Copa Laver, en honor del legendario jugador australiano de Rod Laver.
El suizo, artífice de este torneo, y el australiano hicieron disfrutar con su tenis al público, que volvió a llenar el O2 Arena, con aforo de 17.000 espectadores, y que tuvo un epílogo de infarto.
Kyrgios salió muy concentrado y logró romper el saque a Federer en el quinto juego, lo que celebró efusivamente, casi como si hubiera ganado el partido.
El de Camberra, de 22 años, y que disputa su quinta temporada como profesional en una trayectoria cargada de lesiones, sacó en el pabellón praguense toda su potencia y precisión en el golpe.
