El seleccionador de Bolivia, Mauricio Soria, aseguró ayer que el partido de eliminatorias del Mundial de este martes contra Chile no es "una guerra" ni está relacionado con un “tema político”.
Entre ambos países existen tensiones políticas, sobre todo por la centenaria reclamación boliviana del acceso soberano al océano Pacífico perdido en una guerra en 1879.
Soria destacó la evolución por la que pasa el equipo calificándolo como "ascendente" y que los hinchas lo reconocen, aunque el resultado no fue el esperado el jueves en el partido contra Perú, en el que la Verde cayó por 2-1.
Reconoció el buen juego de la selección de Chile, aunque sostuvo que planteará una propuesta futbolística en la que no se le permita al rival jugar con tranquilidad.
“A todos se puede complicar (en La Paz), sabemos que hay ciertas condiciones que las tenemos que hacer notar nosotros”, dijo Soria.
