La Confederación Sudamericana de Fútbol, mediante una carta que dirigió a la Federación Boliviana de Fútbol para que comunique al club Wilstermann le dijo “No” al estadio “Jesús Bermúdez”, de Oruro, el campo deportivo fue propuesto por la dirigencia cochabambina como escenario alterno para jugar de local por la Copa Libertadores al que el elenco cochabambino clasificó a octavos de final.
La nota fue dirigida al secretario general de la Federación Boliviana de Fútbol, Marco Rodríguez, en que explican que “conforme a la reglamentación del torneo específicamente en sus artículos 9.1 y 9.2, los clubes deben fijar antes del inicio del torneo dónde disputar sus partidos de local, y que un cambio posterior a una cuidad distante a 100 kilómetros de distancia, debe contar con la aprobación del equipo rival de la Conmebol”.
Más adelante subraya: “No se puede hacer cambios de sede a ciudades donde las condiciones geográficas o de altura sean superiores a la original”.
