Un gol de penal del experimentado Grafite dio ayer la victoria por 1-0 al Atlético Paranaense sobre un combativo Millonarios en el partido de ida de la segunda fase de la Copa Libertadores jugado en Curitiba.
Los colombianos, orientados por el argentino Miguel Ángel Russo, se mostraron más incisivo en los primeros minutos pero les faltó precisión en la puntada final.
La intensidad del juego derivó por momentos en dureza, lo que obligó al árbitro central argentino Germán Delfino a enseñar ocho tarjetas amarillas y a parar continuamente el juego.
Grafite, la referencia en ataque, fue muy vigilado y el “Huracán” buscó encomendarse a Pablo y Lucho González, pero a ambos les costó hacer circular el balón.
Los locales acusaron la falta de ritmo y de compenetración en el juego, y se vieron superados en muchos momentos por el club de Bogotá, que presionó a lo largo de los 90 minutos.
