El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, afirmó ayer que el Dakar no podrá ser fácilmente desprendido de Bolivia por lo que significa como movimiento económico y sentimiento nacional para el país.
"Hemos pasado de un Estado de cierto pesimismo relativo de la gente del Dakar por la incorporación de Bolivia a un estado de euforia. Hoy difícilmente, tengo que decirlo de manera más objetiva y no con carga emotiva, se va a desprender de Bolivia", manifestó Quintana ante el canal estatal.
El país recibe este 2017 por cuarta vez consecutiva al Dakar y en la presente edición la competencia ingresó a la urbe paceña, ciudad donde tiene instalado un campamento (vivac) en la zona de Irpavi. Durante su paso por la ciudad recibió el apoyo de mucha gente que se apostó en las calles para ver la caravana de competidores.
Para el funcionario, el paso de la carrera más dura del planeta por Villazón, Tupiza, Oruro y La Paz demostró ese sentimiento y compromiso de la población, aunque también reconoció el carácter económico que involucra. El gobierno calculó que con el Dakar se generaría un movimiento de más de $us164 millones en el país.
