Un gol de falta de Robert Lewandowski, en el minuto 28, supuso la derrota del Atlético de Madrid ante el Bayern Múnich en un partido que solo tenía un valor estadístico, pues los rojiblancos ya eran campeones de grupo y los bávaros tenían asegurado el pase a octavos como segundos.
El partido tuvo un comienzo que parecía una declaración de principios de los dos equipos. El Bayern tenía la pelota pero no entraba al área con peligro porque el Atlético defendía bien.
Los madrileños, por su parte, tuvieron las primeras llegadas claras cuando se decidieron a lanzar ataques esporádicos.
La posesión de pelota de cerca del 70 por ciento que tenía el Bayern no impedía que el equipo que llegaba con más claridad fuera el Atlético.
Pero con el Bayern merodeando en torno a un área cerrada, el gol podía llegar en una situación a balón parado y así ocurrió. Tras una falta de Carrasco sobre Juan Bernat, a unos 18 metros de la portería, Lewandowski asumió el cobro y metió el unicó gol.
