Los próximos partidos de Bolivia frente a Brasil y Ecuador, por la novena y décima fecha de las eliminatorias al Mundial de Rusia 2018, corren el riesgo de no jugarse por una posible inasistencia a la selección nacional de los jugadores que serán convocados por el DT Ángel Guillermo Hoyos la próxima semana.
El tema de fondo es económico. Futbolistas Agremiados de Bolivia (Fabol) salió ayer en defensa de sus afiliados, reclamando respetar el acuerdo firmado por los jugadores y la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) al inicio de las eliminatorias, cuando la presidencia estaba al mando del potosino Marco Ortega.
Durante una conferencia de prensa, el abogado David Paniagua, secretario general de Fabol, señaló ayer que una de las medidas de presión en estudio para frenar un posible recorte económico a lo pactado es un paro. Es decir, aquellos futbolistas que sean convocados por Hoyos para los dos próximos partidos, no se presentarán.
Paniagua calificó de poco serio el accionar del presidente de la FBF, Rolando López, explicando que dice lo que quiere y hace cosas que después lo obligan a retractarse. Otro blanco de sus ácidas críticas fue el actual presidente de la Liga, Marco Peredo, al que considera absorbido por la dirigencia tradicional, incumpliendo compromisos y asumiendo posiciones contradictorias.
Paniagua aseguró que la FBF no negociará un nuevo acuerdo con los jugadores porque para eso está Fabol.
