El francés Lucas Pouille cortó la carrera del argentino Juan Martín del Potro en Wimbledon al vencerle ayer en la tercera ronda por 6-7 (4), 7-6 (6), 7-5 y 6-1 en dos horas y 48 minutos.
El partido quedó aplazado el sábado, al finalizar el tercer set, debido a la falta de luz. En la reanudación, “Delpo”, que llevaba acumuladas seis horas y 39 minutos en su regreso a Wimbledon después de tres años, notó el cansancio, tanto físico como mental, y su falta de costumbre en un Grand Slam.
"Ha sido muy inteligente", dijo “Delpo”, sobre su rival, al referirse a la estrategia del francés de machacar el revés del argentino con cortados, para hacerle trabajar su muñeca maltrecha.
"En esta situación es difícil decir algo positivo porque he perdido, estoy frustrado, triste por mi derrota, pero sigo teniendo fuego dentro del cuerpo", dijo el de Tandil, que no confirmó si seguirá trabajando con el venezolano Daniel Vallverdú.
"Es muy valioso que Dani haya aceptado acompañarme y por mi situación lo valoro, y lo agradezco por la parte humana", dijo. "Él está acostumbrado a jugadores que llegan a las finales. Para él lo mío es otro desafío, otra cosa, y todo eso habla muy bien de él", añadió.
