El Bayern se coronó ayer campeón alemán con una victoria a domicilio ante el Ingolstadt (1-2) que lo hace inalcanzable para su perseguidor más cercano, el Borussia Dortmund, a falta de una jornada para que termine la Bundesliga.
La ventaja sobre el Dortmund aumentó incluso de siete a diez puntos debido a que el equipo de Thomas Tuchel cayó sorpresivamente por 1-0 ante el Eintracht, que está en plena lucha contra el descenso.
El polaco Robert Lewandowski marcó el primer gol del Bayern en el minuto 15 al convertir un penalti que se había generado por una falta contra el francés Franck Ribery.
Luego, el propio Lewandowski aumentó la cuenta en el minuto 32 con un remate dentro del área.
