El Cerro Porteño arrebató ayer al Independiente Santa Fe la última plaza del grupo 8 de la Copa Libertadores para los octavos de final con un deslucido triunfo por 1-0 sobre un rival que terminó con nueve jugadores.
Cerro Porteño necesitaba ganar y lo hizo por la mínima, sin lucimiento y pasando muchos aprietos pues la formación de Bogotá generó peligro aún sin su plantilla completa.
La defensa colombiana quedó casi desmantelada con las expulsiones del Leyvin Balanta y Yerry Mina, ocacioando la goelada.
