El Villarreal y el Barcelona empataron en “El Madrigal” (2-2) en un partido vibrante, en el que los castellonenses lograron reponerse del 0-2 con el que se llegó al descanso.
El partido tuvo mucha polémica arbitral, ya que los locales pidieron la expulsión de Piqué y no dieron crédito al penalti que supuso el segundo gol azulgrana, si bien el equipo de Marcelino García no bajó los brazos hasta equilibrar el marcador de un partido que pintaba a goleada para los de Luis Enrique.
Así la acabó primera parte en el Madrigal y parecía que lo hacía con el partido sentenciado y con la polémica del año, ya que en esa primera parte la actuación de Sánchez Martínez fue muy protestada por los locales. Al descanso llegó el Barcelona ganando con comodidad, con dos goles de ventaja, sin tener además que hacer un gran partido.
Transcurrió el partido con ocasiones claras para el Villarreal al inicio y con control del Barcelona a partir del cuarto de hora, pero llegó un gol a los veinte minutos, sin que el Barcelona hubiera hecho mucho por lograrlo.
