El partido frente a Nacional Potosí, el domingo, en la Villa Imperial, será determinante para el futuro de Universitario. Así lo decidió la dirigencia, ayer, en una reunión en la que reprocharon el rendimiento del cuerpo técnico y jugadores, ahora condicionados a obtener un resultado positivo el fin de semana.
La caída ante San José (1-2) volvió a sacudir las aguas en el plantel “docto”. Tal como sucedió tras la derrota con Ciclón en Tarija (1-4), hace más de dos semanas, los dirigentes, a la cabeza del presidente ejecutivo Walter Arízaga, se reunieron con el cuerpo técnico.
El entrenador Javier Vega, junto a sus colaboradores, brindó un informe verbal a los directivos estudiantiles, que tras escuchar las posibles razones de la dura derrota ante el cuadro “santo”, decidieron respaldar la continuidad del estratega.
