Los suplentes del Barcelona cumplieron con el deber académico de asegurar el pase a la final de la Copa del Rey con un empate de visitante 1-1 ante el Valencia y también superaron el récord de partidos invicto del club que fue fijado por el conjunto dirigido por Pep Guardiola en la temporada 2010-11.
Un gol del canterano Wilfrid Kaptoum a seis minutos del final selló el empate en un estadio Mestalla semivacío. El compromiso era de puro trámite, ya que el actual campeón goleó 7-0 al Valencia en el duelo de ida la semana pasada.
El temido tridente goleador conformado Lionel Messi, Luis Suárez y Neymar no tuvo que aparecer en escena. El técnico Luis Enrique apeló a un once repleto de suplentes, con el volante Ivan Rakitic como uno de los pocos habituales.
Los azulgranas accedieron a la final por tercera edición consecutiva.
“Estamos muy mal acostumbrados”, valoró el técnico azulgrana Luis Enrique sobre el pase a otra final. “Es muy difícil estar cada año en la final, es uno de los partidos más bonitos de la temporada sin duda”.
