El flamante presidente de la Conmebol, el paraguayo Alejandro Domínguez, pidió ayer martes dar la vuelta de página a la mayor crisis del organismo regional a raíz de los escándalos por corrupción en el fútbol mundial. "Es la crisis más grande que sufrió la Conmebol por el manejo irregular. No puede haber más malas prácticas en cuanto al manejo comercial de los derechos", aseveró luego de ser electo durante el Congreso extraordinario de la entidad que deliberó en su sede de las afueras de Asunción.
El dirigente paraguayo, de 44 años, tendrá el enorme reto de reencauzar a la Conmebol de los desaguisados por corrupción que llevó a prisión a dos de los anteriores presidentes de la entidad del fútbol sudamericano mientras que un tercero está en libertad condicional en Estados Unidos. Tras ser electo por unanimidad, sostuvo que a partir de ahora "queda atrás una de las páginas más triste de la Conmebol".
"Es el momento para cambiar, debemos de marcar el antes y el después de la crisis", sostuvo y reiteró varias veces que su administración tendrá respaldo en la transparencia.
Domínguez completará en 2019 el período por el que fue electo su antecesor, el también paraguayo Juan Angel Napout, quien renunció en diciembre pasado tras quedar detenido en Suiza por el escándalo de corrupción que se desató en la FIFA en mayo y actualmente está en libertad condicional en Estados Unidos.
