El colombiano Independiente Santa Fe alcanzó ayer por primera vez en su historia el título de campeón de la Copa Sudamericana tras derrotar en cobros desde el punto penalti por 3-1 al Huracán argentino en el partido que se disputó en el estadio "El Campín" de Bogotá.
Tras el empate 0-0 en ambos partidos de la final, el encuentro en Bogotá debió irse al alargue de 30 minutos en el que persistió la igualdad que llevó a los penaltis.
El argentino Omar Pérez, el venezolano Luis Manuel Seijas y Leivin Balanta marcaron los goles del equipo bogotano.
Desperdiciaron por Huracán Mauro Bogado, Martín Nervo y Patricio Toranzo. El único penalti marcado por el Globo, que terminó invicto, fue de Federico Mancinelli.
Un error del portero Robinson Zapata que por poco le cuesta un gol a Santa Fe, tras una devolución de Yerri Mina, y la llegada de Ramón Ábila que estuvo a punto de sorprenderlo antes del primer minuto de juego, fue el inicio del compromiso que resultó abierto pero sin claridad por parte de ambos equipos.
El conjunto local se fue acercando a la portería contraria a través de la pelota quieta, mientras Huracán con jugadores como Cristian Espinoza y el mismo Ábila, intentaba inquietar la portería del equipo colombiano, pero sin mayor trascendencia.
En el minuto 41 Santa Fe propició la jugada más clara en el ataque tras un remate de cabeza del ecuatoriano Daniel Angulo que detuvo el portero Marco Díaz.
Con este triunfo Santa Fe obtuvo el derecho de disputar la Recopa Sudamericana ante el campeón de la Copa Libertadores, River Plate de Argentina y la Copa Suruga Bank con el campeón del Japón, además de asegurar una plaza en la Sudamericana y en la Libertadores de 2016.
