Huracán derrotó ayer por 0-1 al River Plate en el comienzo de la serie argentina de las semifinales de la Copa Sudamericana.
Con un tanto convertido por Cristian Espinoza en el minuto 14, el Globo consiguió un valioso triunfo a expensas del campeón de la última edición que le permite ilusionarse con la final continental.
Los visitantes apostaron con éxito por un esquema ordenando con una defensa hermética y un rápido contragolpe.
Todavía sin garantías de poder mantener la categoría en el campeonato local, Huracán quedó en la antesala de poder disputar su segunda final continental, luego de la Copa Libertadores conseguida en 1973.
En un comienzo parejo con el uruguayo Carlos Sánchez como emblema del local y Federico Vismara como referente del conjunto visitante, una jugada desafortunada abrió el tanteador.
A los 14 minutos, el defensa Milton Casco intentó ensayar un despeje que rebotó en el pie de Cristian Espinoza para que la pelota haga una parábola y se meta por encima del portero Marcelo Barovero.
El tanto de Huracán cambió los planes iniciales porque River pasó de intentar lograr la mayor diferencia posible a tener que revertir un resultado desfavorable.
Sin resultados por parte de los centrocampistas Sebastián Driussi y Gonzalo Martínez, Marcelo Gallardo optó por ingresar a Luis González y el uruguayo Tabaré Viudez.
Para Huracán la solidez de los centrales Martín Nervo y Federico Mancinelli resultó fundamental para darle confianza y seguridad al portero Marcos Díaz.
Ni el ingreso del experimentado Javier Saviola pudo torcer la historia de un resultado que terminó con victoria para Huracán.
