El largo camino a Rusia desde Sudamérica comienza el jueves 8, 1.462 días después del que emprendieron nueve selecciones de la región el 7 de octubre de 2011 hasta Brasil.
Como en las eliminatorias del Mundial de 2014 y las del que se jugará dentro de tres años, máximo cinco países podrán llegar al destino, los otros sucumbirán en la travesía.
A diferencia de las del Mundial pasado de las que Brasil fue eximido por ser anfitrión, en las de Rusia 2018 estarán todos los socios de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol).
Las selecciones absolutas de esos diez países jugarán 90 partidos entre octubre de 2015 y octubre de 2017.
Serán, entonces, 8.100 minutos de juego reglamentario que equivalen a 135 horas continuas de fútbol, o un poco más de 5 días con sus noches de fútbol sin parar.
Venezuela, Uruguay, Perú, Paraguay, Ecuador, Colombia, Chile, Bolivia, Brasil y Argentina disputarán dos vueltas que engloban 18 jornadas de cinco partidos cada una por el sistema de 'todos contra todos'. La primera vuelta terminará en octubre de 2016.
En la larga travesía hasta Rusia, cuyo Mundial transcurrirá entre el 14 de junio y el 15 de julio de 2018, quedó establecido que este año se jugarán 4 jornadas, 6 más en 2016 y las 8 restantes en 2017.
La Conmebol optó el 23 de enero pasado por alterar tras un sorteo previo el calendario de partidos que fue único en las anteriores cuatro eliminatorias para los Mundiales de 2002, 2006, 2010 y 2014.
Consagrados los cuatro clasificados directos por la Conmebol a la edición XXI del Mundial, la quinta selección de la región jugará los partidos de repesca con el representante de Oceanía (OFC).
