La vocal Sandra Molina ratificó la determinación del juez Roberto Valdivieso en el caso del presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Carlos Chávez y de su secretario ejecutivo Alberto Lozada. La audiencia de apelación continuará la próxima semana.
La defensa de los dirigentes aun no logró desvirtuar los riesgos procesales de sus defendidos por lo que el tribunal de apelación aún no dio una resolución definitiva a la audiencia de apelación. El caso pasó a manos del vocal Iván Sandoval de la sala penal primera del Tribunal de Justicia de Sucre. Se resolverá en siete días.
Ayer miércoles, la posición de Molina dejó todo como al inicio. Chávez deberá de permanecer en la cárcel de Palmasola, mientras que Lozada debe continuar con arresto domiciliario en la capital cruceña. La próxima semana el cuarto vocal asignado (Sandoval) deberá resolver el futuro jurídico de ambos dirigentes.
