El 4.º Foro Multisectorial “Minería con Igualdad”, organizado por NPM Minerales S.A. y Women in Mining Bolivia (WIM Bolivia), concluyó en La Paz con una agenda que plantea superar la sola incorporación laboral de las mujeres y avanzar hacia su participación efectiva en los niveles técnicos, ejecutivos y de decisión de la industria. La presencia de estudiantes de la Universidad Técnica de Oruro (UTO) y de la Universidad Autónoma Tomás Frías (UATF), de Potosí, puso además sobre la mesa uno de los desafíos de fondo del sector: formar y retener una nueva generación de profesionales para la minería boliviana.
La minería boliviana enfrenta el desafío simultáneo de atraer inversiones, avanzar hacia una mayor formalización, fortalecer su institucionalidad y responder a estándares cada vez más exigentes en materia ambiental y social. En ese escenario, la participación de las mujeres dejó de ser únicamente una discusión sobre igualdad de oportunidades para convertirse también en una cuestión vinculada a la modernización y sostenibilidad del sector.
Esa fue una de las principales conclusiones del 4.º Foro Multisectorial “Minería con Igualdad”, realizado el jueves 1 de octubre en La Paz y organizado por NPM Minerales S.A. y Women in Mining Bolivia (WIM Bolivia), con la participación de representantes del sector público, empresas, cooperación internacional, sociedad civil, profesionales y universitarias.
El encuentro planteó que el desafío ya no consiste solamente en incrementar el número de mujeres que trabajan en minería. La siguiente etapa pasa por ampliar su presencia en áreas técnicas, operaciones, dirección empresarial, instituciones públicas y espacios donde se toman decisiones sobre el desarrollo de la actividad.
Oruro y Potosí: las nuevas generaciones entran al debate
Uno de los componentes relevantes de esta cuarta versión fue la participación de estudiantes de la Universidad Técnica de Oruro (UTO) y de la Universidad Autónoma Tomás Frías (UATF) de Potosí, dos universidades estrechamente vinculadas a departamentos cuya historia económica, social y productiva está marcada por la minería.
Su presencia incorporó una dimensión que trasciende el debate de género: el recambio generacional y la formación del capital humano que necesitará la minería boliviana en los próximos años.
Para una industria que demanda cada vez mayores niveles de especialización en geología, ingeniería, metalurgia, medioambiente, seguridad industrial, relacionamiento comunitario y gestión social, la relación entre universidades y empresas adquiere particular importancia.
La presencia de las universitarias de Oruro y Potosí permitió además que el foro no quedara limitado a las mujeres que actualmente ocupan responsabilidades en empresas o instituciones. Incorporó a quienes deberán participar de una minería que enfrentará condiciones diferentes a las de generaciones anteriores: mayores exigencias ambientales, estándares internacionales, nuevas tecnologías y una creciente demanda de transparencia y relacionamiento con las comunidades.
De ingresar a la minería a participar en sus decisiones
En las conclusiones del encuentro, Ivar Villarroel, asesor técnico de equidad de género del programa ProTransición y SFF Litio de la Cooperación Alemana implementada por la GIZ, planteó que la igualdad puede contribuir a reducir la pobreza y mejorar la calidad de las políticas públicas, las empresas y las instituciones.
