Una estructura circular de dos alturas vinculada a la astronomía y a la observación del mar fue descubierta por un grupo de arqueólogos en el asentamiento pesquero de Áspero, perteneciente a la civilización Caral, la más antigua de América y ubicada en la costa peruana.
La cultura Caral se desarrolló en el valle de Supe, en el norte de la región de Lima, entre los años 3.000 al 1.800 antes de Cristo (a.C.) y junto a esta ciudad y el Océano Pacífico se encuentra Áspero, que fue un importante puerto pesquero donde continúan trabajos de excavación e investigación tras décadas en el olvido por parte de autoridades.
El descubrimiento, liderado por el equipo de investigación dirigido por la doctora Ruth Shady, dataría del año 2.000 a.C. y revela la existencia de un espacio que habría sido utilizado por especialistas en registrar fenómenos astronómicos y su relación con el entorno natural.
Shady agregó que estos conocimientos habrían sido fundamentales para la toma de decisiones en actividades como la pesca, el marisqueo y el intercambio con poblaciones agrícolas del valle de Supe.
