La alta sociedad se dio cita este sábado en Londres para asistir al primer baile benéfico que organiza el Museo Británico en sus 272 años de historia, en un momento en que esta venerada institución necesita fondos para seguir mostrando al mundo sus tesoros.
Unas 800 personalidades de la cultura, los negocios, la aristocracia, la política, el deporte o, simplemente, muy ricas, tenían previsto desfilar por la alfombra rosa desplegada ante la icónica columnata neoclásica del museo.
Algunas tan ricas que sus críticos la han llamado la «gala de los billonarios», y varios colectivos de activistas se congregaron esta noche en sus inmediaciones para tratar de boicotear en el evento, dado el patrocinio de 10 años que la entidad ha firmado con la petrolera BP y por sus lazos con Israel.
Ese es quizá uno de los motivos por los que la organización ha mantenido en secreto la lista de invitados, que no se conocerá completamente hasta pasada la gala y que ha sido confeccionada por el ‘Comité del Baile’, formado por un centenar de destacadas figuras.
