Apuntan al crecimiento de la festividad de Ch’utillos, con el desafío de contar con un marco legal que permita afinar la organización para una armónica participación de fraternidades y agrupaciones tanto de la ciudad, como de las comunidades del Departamento de Potosí.
La Festividad de San Bartolomé, declarada patrimonio inmaterial de la humanidad por la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), un año más fue escenario del encuentro de culturas mediante la danza y música de cerca de 150 fraternidades que a lo largo de tres días demostraron la riqueza de la cultura potosina y boliviana reflejada en bailes de comunidades, y Departamentos del país.
Con danzas desde regiones remotas del Departamento de Potosí, al son de instrumentos artesanales de viento, cuerda y percusión, los grupos de danzarines dijeron presente en la versión de Ch’utillos del Bicentenario.
La autenticidad de las vestimentas, con colores propios de textiles artesanales de las comunidades se lució en la tercera jornada, que contó con la presencia de danzas de municipios que compartieron su alegría con la población potosina.
Los acordes tradicionales, entonados en ocasiones especiales como la temporada de siembra o cosecha en las comunidades, fue el acompañamiento ideal de las danzas que mostraron sus pasos de danza en la última jornada de la festividad.
Si bien el marco humano en las calles fue notablemente menor en comparación a las jornadas previas, la originalidad de las danzas y ritmos musicales motivaron aplausos de las familias que se dieron cita en diferentes puntos del recorrido.
Las fraternidades de las comunidades demostraron la riqueza de la diversidad cultural que atesoran las comunidades rurales, no solo de Potosí, sino de otros municipios que llegaron para esta festividad.
