Con los estudiantes todavía en vacaciones invernales, la demanda por comprar regalos para el denominado “Día de la Amistad” no era evidente en las calles potosinas. Sin embargo, los comerciantes no dudaron en tratar de ofrecer novedades para atraer a los compradores que llegaban a la Plaza San Bernardo, donde gran parte del comercio se asentó.
Regalos como peluches, accesorios, carteras, o tarjetas, formaban parte de la oferta de los comerciantes. El capibara, era un personaje que no faltó en peluches, mochilas, lámparas, entre otros para atraer a los compradores.
Por otra parte, algunos negocios de venta de alimentos ofrecían combos para compartir entre amigos, a pesar de los efectos de la crisis económica.
