Parejas del mismo sexo desafían con su baile los prejuicios de la sociedad de Puerto Rico, una de las cunas de la salsa, derribando también los roles de este ritmo tropical que tradicionalmente ha marcado que el hombre dirija y la mujer, se deje guiar.
Hace tres años que la puertorriqueña Amalís M. Cintron comenzó a crear “un espacio” en el que sentirse cómoda bailando salsa asumiendo el rol de líder y, a través de su proyecto “Salsayternura”, fomenta la danza inclusiva para desvincular el rol del género en el baile.
En las clases de Cintron, que lleva bailando salsa desde 2012, no se habla de rol de “chicos” o “chicas”, como tradicionalmente se ha establecido en los bailes de salón, en su lugar se utilizan los términos independientes del género: “líderes” y “seguidores”.
