De Diego Luna (México, 1979) dicen que es uno de los exponentes actuales de la franquicia Star Wars; que dejó un legado en el mercado del “streaming” con “Narcos: México”; que encandiló a Spielberg y a Cuarón, y que es una persona honesta. Pero si esas premisas son ciertas se deben a la última.
Hijo de la artista plástica Fiona Alexander -que falleció cuando él apenas tenía dos años- y del escenógrafo Alejandro Luna, el intérprete se crió entre bambalinas y a los 12 años ya era una figura en la televisión mexicana. Después, vendrían títulos como “Y tu mamá también” (2001), “The Terminal” (2004) o “Milk” (2008), entre otros. Prácticamente 35 de los 44 años que cumplirá Luna en diciembre los ha dedicado al cine y la televisión desde diversas facetas. Una trayectoria curtida desde abajo que podría verse coronada en los próximos Emmy, donde aspira a convertirse en el primer latino del siglo XXI en ser nominado a mejor actor de serie dramática.
