En la era dorada de la música urbana y los ritmos latinos, decenas de miles de nostálgicos del rock de finales de los 80 y primeros 90 se reunieron esta noche en el estadio Metropolitano de Madrid para celebrar la vigencia de una de las más importantes bandas de hard rock de todos los tiempos, Guns n´Roses.
Con unas 40.000 entradas vendidas, según la organización, los angelinos estuvieron lejos de agotar el aforo, como hicieron en su primera visita a la capital en 2017 tras la reunificación de los tres miembros de la banda original, Axl Rose, Slash y Duff McKagan.
Pero cumplieron con creces teniendo en cuenta la competencia del Primavera Sound que esta misma noche traía a Depeche Mode o Kendrick Lamar a la Ciudad del Rock de Arganda del Rey, a 20 kilómetros de ahí.
De hecho los autobuses gratuitos para el Primavera Sound salían de las inmediaciones del Metropolitano, lo que hacía temer algún colapso por la afluencia simultánea de los asistentes a ambos eventos, que finalmente no se produjo.
Pretenders, pese a ser una de los grandes grupos de rock coetáneos en su popularidad, resultaron unos teloneros inusuales para Guns n’Roses, y tocaron con el estadio aun medio lleno algunas de sus canciones más famosas como “I’ll stand by you” o “Don’t get me wrong” con el intacto liderazgo de Chrissie Hynde.
