El cineasta Bennett Miller, artífice de filmes como “Capote” (2005) o “Moneyball” (2011) y que lleva años preparando un documental sobre tecnología, es la discreta firma de una exposición de arte en Nueva York que está dando que hablar por su autora más visible: la inteligencia artificial (IA).
La muestra sin título en la prestigiosa galería Gagosian consiste en una veintena de obras, también sin titular, que parecen fotografías antiguas ambientadas en el Lejano Oeste y retratan, en color sepia y medio desenfocadas, figuras saltando al vacío, paisajes áridos y rostros de niños que dejan una sensación nostálgica e inquietante. Para su proyecto cinematográfico, del que ha trascendido que se llamará “A better world” (Un mundo mejor), Bennett tuvo acceso temprano al programa DALL-E de la empresa OpenAI gracias a una entrevista con su creador, Sam Altman, y dio algunas pistas a EFE sobre lo que ha aprendido y lo que quiere transmitir.
