Las estrellas que acudan a la gala de los Óscar este domingo desfilarán por primera vez en décadas por una alfombra que no será roja sino color champán, y que ha dejado ya desplegada este miércoles la Academia de Hollywood.
"La gente se pregunta si habrá violencia este año, esperamos que no, pero creo que la decisión de que la alfombra sea color champán nos demuestra lo confiados que estamos de que no se derramará sangre", bromeó el presentador principal de esta 95 edición de los Premios, Jimmy Kimmel, minutos antes del despliegue. Una broma con la que Kimmel recordaba la bofetada que Will Smith propinó a Chris Rock durante la ceremonia del pasado año, un incidente que eclipsó aquella ceremonia y que la Academia, que fue criticada por reaccionar tarde, espera ahora dejar atrás.
El cambio de color de la alfombra que ya no es roja no es más que una decisión de estilo, según los responsables de la Academia. "Le pedimos a nuestro equipo (encargado de la decoración) un estilo que fuera bien para el día y para la noche", justificó Bill Kramer, director de la Academia, presente en este acto junto a la presidenta de la institución, Janet Yang.
