“Honor al soldado boliviano que tan bien sabe
cumplir las leyes del deber y del patriotismo,
que son leyes de la naturaleza y de Dios”.
José Vicente Ochoa, 16 de mayo de 1879[1]
Por: José E. Pradel B.
El Combate de Tambillos que enfrentó nuestro Ejército con los invasores chilenos el 6 de diciembre de 1879, es una muestra perdurable de heroicidad y bravura que enaltece a nuestros soldados, pero también realza, la figura del memorable coronel Rufino Carrasco, Jefe del Escuadrón Franco-Tiradores y a su tropa que defendieron con arrojo nuestro territorio.
Es necesario recordar que tras la injusta e indigna invasión militar chilena al puerto boliviano de Antofagasta, se dio inició a la Guerra del Pacífico y consecutivamente, el estratega Julio Méndez, desde una visión patriótica elaboró y presentó un ‘Plan Estratégico’, que consistió en que los aliados luchasen donde se sentían invencibles, es decir, en las montañas. Sobre este aspecto Méndez escribió: “…la Guerra se hace con la historia militar. He dicho que en las finales de la independencia el partido patriota conquistó la supremacía del mar y que ante ella, el partido realista optó por la sierra ¿Por qué se mantuvo la guerra terrestre al alcance de la artillería de las naves en Pisagua, en Arica, en Chorrillos y Miraflores? ¿Por qué se libraron combates a las pocas leguas de los puertos de desembarco en San Francisco, Tacna, San Juan y Morro Solar?...-más adelante reveló contemplar-…a Potosí como cuartel general de operaciones para el Ejército de Bolivia y a Arequipa o Puno para el ejército peruano…”[2].
De esta manera, el presidente general Hilarión Daza el 13 de marzo de dicho año, nombró al general Narciso Campero, como: “Comandante General de la 3ª División, que debe organizarse en Potosí…”[3], apuntó. En ese sentido, Campero, a sus 65 años se movilizó a dicha ciudad, donde organizó los Batallones ‘Bustillo 1°’ y ‘Ayacucho o Porco 2°’ de Potosí.
Luego retornó a Tupiza, Cuartel General provisional. Allí los meses subsiguientes se incorporaron el Batallón ‘3° de Granaderos’ y el Escuadrón ‘Méndez 2° de Coraceros’ ambos de Tarija y los Batallones ‘Granaderos de Tupiza’ y ‘Chorolque’ de Nor y Sud Chichas.
Posteriormente, fueron creadas cuatro Divisiones y una Legión, en La Paz y en consecuencia la 3ª División al mando de Campero cambio de denominación por la de 5ª.
Por otro lado, el 16 de mayo de 1879, el citado general envió al presidente Daza, un ‘Plan Estratégico’ en el cual presentó cinco diferentes estrategias militares. Más adelante, las tropas recibieron en el mes de julio, rifles Remington y fueron movilizadas a Santiago de Cotagaita.
Paralelamente, los bolivianos residentes en Tucumán, Salta y Jujuy se presentaron al Cuartel General y conformaron el ‘Escuadrón de Guías’ al mando del mayor del ejército uruguayo Luis Gelabert. En ese escenario muchos jefes y oficiales pidieron su incorporación a la División, pero como la misma ya se encontraba establecida fueron agrupados en la ‘Compañía de Franco-Tiradores’, al mando del coronel Rufino Carrasco. De esta manera, fue creada la citada bizarra Unidad con un total de 99 hombres.
Más adelante, los primeros días del mes de agosto este escuadrón fue movilizado a Tupiza y a mediados de septiembre se concentró junto al Batallón Bustillo 1°, en la localidad de San Cristóbal y conformaron la brigada denominada ‘Vanguardia’, al mando del coronel Ezequiel Apodaca. Consecutivamente, entre septiembre a noviembre esta sección se dedicó al aprovisionamiento de alimentos en la posta de Avilcha. Pero a fines del último mes citado, Campero le dio la orden a Carrasco de ocupar las poblaciones bolivianas tomadas de Chiu-Chiu, Calama y Atacama, y de esta manera también hostigar al enemigo. Por otro lado, algunos historiadores describen “que el Comando de División informado que en Atacama existía una buena cantidad de mulas del ejército chileno custodiadas por veinte hombres; Campero a Carrasco le ordenó que utilizando caminos extraviados, operase sobre San Pedro de Atacama, aprisionara a los veinte soldados chilenos y trasladara esa magnífica recua a San Cristóbal”[4].
De esta manera, los ‘Franco-Tiradores’, compuesta por 70 hombres armados con fusiles Chassepot partieron el día 24 de noviembre de 1879. Tras recorrer Avilcha, Tropichal y extensos nevados por ocho días, llegaron Colana y consecutivamente, antes de entrar en la población de Chiu-Chiu, Carrasco dividió sus fuerzas en cuatro fracciones y de esta manera, tomaron posesión de la citada población y obligaron al enemigo a arriar su bandera.
Anoticiado el jefe chileno de Calama de la presencia de los ‘Franco-Tiradores’, envío a los ‘Cazadores del Desierto’, compuesto por 300 hombres, con los que combatieron los bolivianos en el barranco de Tambillos el 6 de diciembre. Veinte minutos duro el combate donde las tropas bolivianas vencieron a las chilenas y tuvo como resultado la toma de “19 prisioneros chilenos, 18 rifles Winchester, 17 espadas, 26 vestías, monturas, fornituras, vestuario y municiones”[5].
Consecutivamente, Carrasco junto a sus hombres ocupó San Pedro de Atacama, “donde la población reincorporada al suelo patrio, aunque momentáneamente, gracias a aquel triunfo, los recibió con indecible jubilo”[6], apuntó el clásico escritor Julio Díaz Arguedas.
Tras esperar refuerzos, se le avisó a Carrasco que en Calama se preparaba una división para combatirlo y de esta manera, se movilizó con sus hombres a Toconao, luego a San Cristóbal. Posteriormente, Rufino y sus hombres recibieron la orden de trasladarse a Potosí donde su compañía fue disuelta y Carrasco fue apresado en el Batallón Calama por órdenes del general Nicanor Flores, Jefe Superior del Sud.
A modo de conclusión, el Combate de Tambillos “es una gloria boliviana, que no deberíamos poner en ingrato olvido” [7].
[1]OCHOA, José Vicente: Diario de la Campaña del Ejército Boliviano en la Guerra del Pacífico. Tipografía y Librería Económica, Sucre, 1899, p. 37.
[2]Citado por OBLITAS FERNÁNDEZ, Edgar: Un momento estelar en la Guerra del Pacífico (¿Se puedo evitar la derrota?). Sociedad Bolivariana de Bolivia, La Paz, 1980, p. 42.
[3]CAMPERO ANZOÁTEGUI, Eduardo: Vida del General Narciso Campero, estudio introductorio de Eduardo Paz Campero Amelunge. Editorial Imprenta Universitaria, Santa Cruz de la Sierra, 2013, p. 231.
[4]MURILLO Y ALIAGA, Raúl: La Quinta División. Guerra del Pacífico. S/e., La Paz, 1979, p. 47.
[5]CARRASCO, Rufino: Manifiesto del Coronel Rufino Carrasco. Sobre la espedicion al litoral boliviano en 1879. Imp. de la ‘Tribuna’, La Paz, 1880, p. 5.
[6]DÍAZ ARGUEDAS, Julio: Los Generales de Bolivia (Rasgos Biográficos). 1825-1925. Imp. Intendencia General de Guerra, La Paz, 1929, p. 522.
[7]ROSO, Alejandro: Páginas Patrióticas. Tambillos 6 de diciembre de 1879. Tipografía ‘Moderna’, Potosí, 1915, p. 13.
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